El desastre del Arco Minero del Orinoco expresa el trato de la dictadura a Venezuela - Embajada de Venezuela en Canada
17067
post-template-default,single,single-post,postid-17067,single-format-standard,bridge-core-1.0.3,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode-theme-ver-18.0.5,qode-theme-bridge,disabled_footer_bottom,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-5.7,vc_responsive

El desastre del Arco Minero del Orinoco expresa el trato de la dictadura a Venezuela

Con ocasión de presentar el Reporte “El Arco Minero del Orinoco” en Canadá, el embajador Orlando Viera Blanco señaló que el Arco “simboliza en toda su inmensa tragedia el trato que el régimen de Maduro le ha dado al país.”

En un informe de 24 páginas, la Embajada de Venezuela en Canadá recogió los terribles hallazgos de científicos, centros de investigación, instituciones académicas y organizaciones no gubernamentales sobre la realidad de esta vasta zona de más de ciento once mil kilómetros cuadrados (111.000 Km2) en la zona sur este del país.

En el informe se revelan los males que sufre la zona, su naturaleza y su gente. “El Arco Minero del Orinoco se ha convertido en una prenda valiosa que el régimen ha repartido entre terroristas, políticos, militares y aliados de todo tipo, que le sirve para obtener dólares que no van al pueblo sino a sus bolsillos.”

El reporte ofrece una descripción de crímenes ecológicos por explotación minera irracional, deforestación y uso de sustancias tóxicas como el mercurio. Reseña el desplazamiento y la explotación de poblaciones indígenas y trabajadores, el tráfico humano de mujeres y niñas, la inseguridad extrema y la aplicación de reglas y códigos de conducta impuestas por las bandas criminales que castigan con maltratos y ejecutan sumariamente a ciudadanos. “Todo ello”, como señala el embajador Viera Blanco, “configura una política del narco-estado de entrega de la soberanía a bandas, guerrilla, terroristas y a operadores de las Fuerzas Armadas que se lucran del Oro de Sangre.”

Este informe a la vez hace un reconocimiento a la inmensa y peligrosa labor de personas y organizaciones que investigan, difunden y denuncian los crímenes que día a día suceden ante los ojos del régimen usurpador y de sus aliados operadores mineros y financieros. “A todas esas personas y organizaciones dedicamos este informe!”, concluyó el embajador Viera Blanco.